En el pleno extraordinario del 3 de enero, el gobierno municipal PP-Cipal aprobó, con nuestra abstención, encargar a la Empresa Pública la limpieza de los edificios municipales y vías públicas.
Cipal y PP ya habían intentado traer este punto por sorpresa al último pleno del año pero los concejales del BLOC-Compromís manifestamos nuestro rechazo a tratar un tema de esta trascendencia sin haber visto ni un solo informe. Como era demasiado evidente que tratar el tema en esas condiciones era una manera de coartar el derecho a la información de la oposición, el gobierno no tuvo más remedio que dar marcha atrás.
La medida está únicamente motivada por la deuda de 5 millones d’euros que el Ayuntamiento de Altea tiene conla empresa FCC, concesionaria de estos dos servicios y también de la recogida de la basura.
Esa deuda ha provocado que la administración local no tuviera ninguna legitimidad para ser exigente en el servicio que la Empresa prestaba. Así se ha llegado a una situación viciada e insostenible, no poder pagar y tampoco poder exigir, una deuda insoportable y unas calles cada vez más sucias.
Todos reconocemos que la situación económica del Ayuntamiento requiere tomar decisiones que promuevan el ahorro. Con el traspaso de las competencias de la limpieza a la EPDM, nos ahorraremos, de entrada, el IVA y el beneficio industrial que debe obtener cualquier empresa privada por hacer un trabajo.
Pero el BLOC-Compromís entiende que un cambio en la gestión de un servicio tan básico como la limpieza no puede estar basado solamente en el ahorro económico. Ahora es el momento de corregir defectos para que esta medida suponga una mejora considerable de las condiciones de la limpieza de nuestras calles, nuestro principal reclamo turístico.
Y aquí encontramos, a nuestro entender, otro defecto de la propuesta: el 1 de febrero tiene que estar en marcha el traspaso pero el plan de servicios que justificaría, explicaría y daría sentido a la propuesta y que debería definir el servicio que se prestará y los recursos humanos y mecánicos necesarios para prestarlo no está hecho.
Ese Plan es el que marcaría claramente la capacidad de ahorro y, con ello, las posibilidades de devolución de la deuda.
Pero el gobierno PP-Cipal lo ha hecho al revés: primero le encargan el trabajo a la Empresa Pública y después ya harán el plan de trabajo. Esto, para nosotros, significa improvisación y falta de planificación.
Además, hay un factor esencial para que la transición no sea traumática, y es el humano. Los concejales del BLOC-Compromís exigimos a PP y Cipal un esfuerzo por llegar a un acuerdo con las trabajadoras y trabajadores que están actualmente haciendo este trabajo. Esto será básico porque el servicio no se resienta.
No queremos pensar mal pero, por si acaso, estaremos muy atentos a la metodología y a los resultados del proceso de selección de personal. Esperamos no encontrarnos ante una agencia de colocación de personas afines. Sería intolerable que ni tan solo lo intentaran, más aún después de haber echado a 16 trabajadores de este Ayuntamiento sin ningún informe objetivo.
En resumen, sí que podemos ahorrar dinero con esta medida pero no todo vale en este proceso: no vale actuar a salto de mata, no vale no esforzarse en mejorar y optimizar un servicio tan básico e importante como la limpieza de nuestros calles y no vale tampoco dejar sin trabajo a unas personas que hace años que lo están haciendo para contratar a otras sin ninguna razón objetiva.

